Este proyecto vino de manera casual. Revisaba Instagram y vi que una de las personas que sigo subió una fotografía que me llamó la atención. – La foto era de un lutier. ¡Sí un luthier! -. Estamos en el siglo XXI y todavía se respeta este arte tan hermoso, tan manual y hecho con el corazón.

Me contacté con el taller de Luis Arbeláez en el pueblo de Marinilla y les comenté acerca de mi proyecto fotográfico donde busco resaltar las labores que para muchos son desconocidas o pasan desapercibidas.

Luis es conocido por su oficio de luthier, tradición que heredó de su abuelo Isaac Arbeláez y de su padre Lázaro Arbeláez. Actualmente está retirado del oficio, pero no del todo porque aún sigue revisando hasta el más mínimo detalle de las guitarras que se construyen en su taller.

En su infancia se dedicó a trabajar la madera observando a su papá y aplicó los mismos conocimientos que su abuelo aprendió de un español en 1860 hasta poder construir su primera guitarra. Las piezas son unidas y tratadas con fina delicadeza, desde el corte de la madera hasta su finalización dejándome sorprendido por la cantidad de elementos que componen a estos instrumentos musicales. Cada guitarra, lira y ukelele se fabrican con la misma dedicación con la que Luis en su tiempo empleó mientras las fabricaba.

Puede que las herramientas para construir cada uno de estos instrumentos cambien con avance de los días, pero la técnica y el conocimiento siguen siendo los mismos y se sigue transmitiendo de generación en generación.

Para hacer estas fotografías me documenté bastante acerca de este oficio, busqué también si le habían hecho un reportaje o si lo habían entrevistado y me sorprendió. De hecho, sí existen reportajes sobre su taller y entrevistas en los periódicos locales. Me gusta hacer mi tarea y gracias a la información que fui leyendo y recopilando, me sirvió para hablar de manera más técnica en cuanto al proceso de la construcción de los instrumentos musicales. Aparte de eso, también fuimos hablando acerca de cómo se mantiene vigente en un mundo donde cada vez se deja de lado los trabajos manuales y se hace más técnico reemplazando a la persona por una máquina.

(Don Luis con algunas herramientas que sirven para la construcción de las guitarras en su taller)

(Don Luis posando para una fotografía de retrato)

Hice estas fotografías con un equipo ligero: usé un octabox de 140 cms, una cabeza de flash, un fléx de 90 cms para rebotar la luz y trabajé conectado a mi Macbook Pro por medio de Thetertools para revisar mi exposición e iluminación.

Todos en el taller estaban muy sorprendidos porque nunca le habían hecho un trabajo así al patriarca de la generación de luthiers en Marinilla.

(Don Luis con su hijo y su nieto herederos de su trabajo, y con los trabajadores en su taller)

Le agradezco a Daniel Rojas por la asistencia y por el rato de compañía.

Gracias por leer.